Lunes, 05 Octubre 2020 00:31

SIN BOLETO (3era parte) Destacado

Escrito por Parte Volador
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SIN BOLETO







JORGE BENITO LUNA

 

MIS MEMORIAS EN EL GREMIO DEL TRANSPORTE AUTOMOTOR DE PASAJEROS

1971  -  1990

 

 

 

 

El golpe de estado del 24 de marzo de 1976, como se demostró después fue un plan nefasto con el Plan Cóndor incluido, para  frenar el avance de los pueblos que luchaban  por una vida mejor. Los militares a sangre y fuego impusieron  el neoliberalismo, una forma superior de explotación y dominio a favor de las grandes corporaciones capitalistas del mundo.

 

A los pocos días del golpe militar los directivos de la empresa línea 26 donde yo trabajaba, José Pampin y Osvaldo Faitella  citan a una reunión al cuerpo de delegados y comisión de reclamos, nos leen una circular emitida por la junta militar, en la que  dice que se prohíben las actividades sindicales, y que las empresas que tuvieran delegados se lo comunicaran con los datos de cada integrante, ante lo cual nos proponen que renunciemos, así de esta manera  la empresa enviaría la comunicación de que en esa empresa no hay delegados.

 

Nosotros desconfiábamos de la propuesta de la empresa, por que nunca imaginamos lo sangriento del golpe del 76, se conoció después que mas del 70 o el 80 por ciento de los desaparecidos y asesinados fueron cuerpos de delegados y activistas del movimiento obrero,  con el comunicado que nos dio la empresa llamamos a una asamblea para que con nuestros compañeros resolviéramos que hacer, se discutió el tema y se resolvió que renunciáramos para ver  que  pasaba. Es probable que esto y,  la suerte nos salvo la vida. 

 

Después del golpe en la empresa fue un período de relativa calma, por lo menos hasta el año 78 fecha del mundial de futbol, los problemas del trabajo  se los arreglaba  cada uno personalmente, nos favoreció de que en esta empresa los componentes o accionistas casi todos gallegos o tanos trabajaban cada uno su colectivo, generalmente  a la mañana y nosotros los no accionistas los relevábamos  haciendo el turno tarde, muchas veces una vuelta antes de la hora del relevo y hasta había algunos  que dejaban el monedero con las monedas para el refrigerio del chofer de la tarde, tal vez  por eso es que muchos pensaron que fue una de las  mejores épocas para el chofer.

 

Pero no en todas las empresas fue así, de a poco  nos fuimos enterando de las atrocidades que estaban cometiendo los militares, compañeros del PC nos acercaban volantes denunciando la gravedad del momento, también trabajadores    de otras líneas empezaron a pasarnos papelitos con información que circulaban en forma clandestina, empezamos a darnos cuenta de a poco  lo peligroso de la situación, resolvimos mantenernos alertas y en contacto con los demás compañeros y hacer circular los volantes que los repartíamos con los compañeros de confianza ya que el solo hecho de tenerlos encima era un riesgo debido a los permanentes controles y razzias.

 

Miguel Cascallares era un compañero chofer  en la vieja Empresa de Transportes Centenera militante del PC, él  me afilió al partido en diciembre de 1976 y es en ese año que conocí a los compañeros del partido del local de la calle Estados Unidos y Boedo, a Emilio Gómez, Enrique Raffo, Omar Lopez hoy día un prestigioso periodista creador del Programa “Mate Amargo”,  Pedrito, la colorada Ester y otros compañeros que ya no recuerdo sus nombres.

 

Organizábamos pequeños festivales con los compañeros del transporte de la 26 y dos compañeros de la línea 7 Transportes 12 de Octubre Juan Giovelina y Juan Carlos Guevara que también eran afiliados al PC, todavía conservo un viejo afiche de aquellas actividades realizadas en el Club Gimnasio Chacabuco de la calle Miró 758 cerca del Parque Chacabuco Capital Federal  diciembre de 1976, que nos permitía vincularnos  con los vecinos del barrio en donde estaba la cabecera de la línea, esto lo hacíamos con mucha cautela por el peligro a que se nos infiltren buchones y ahí si el riesgo era muy grande.

 

 Un par de años mas adelante vimos que podíamos  juntarnos con otros  compañeros del gremio aprovechando el entusiasmo  por el mundial, en varias líneas se armaron mutuales y  equipos de fútbol así organizamos campeonatos de líneas en canchas grandes, en Pompeya cancha de Saca Chispas y Flecha de Oro en Lomas del Mirador, también conservo fotos y comprobantes de aquellas actividades.

 

Así de a poco empezaron a surgir los primeros conflictos, nosotros en la línea 26 en el mes de junio de 1977 realizamos un “trabajo a reglamento” por que la empresa empezó a descontarnos el premio para pagar boletas de tránsito, también conservo el “parte” que me hicieron por ese trabajo a “reglamento”, en la zona sur la línea 98 y  la 148 las primeras medidas de fuerza, en la zona oeste la línea 216.

 

En 1980 empezó a haber rumores de que los militares habilitarían una apertura sindical controlada, con intenciones de renovar las direcciones gremiales en todas las instancias, con el golpe habían intervenido la CGT y casi todos los sindicatos, aunque en la CGT Azopardo habían puesto como interventores a Jorge Triaca del sindicato del Plástico y a Rene “el turco” Azar de la UTA, esta última no fue intervenida, aunque estaba infiltrada por los servicios de inteligencia de las tres fuerzas, si uno iba  al sindicato se daba cuenta de que pululaban caras extrañas y desconocidas. 

 

La directiva de UTA, comenzó a llamar dos compañeros de cada línea, con el fin de preparar la “transición” y el recambio de las direcciones sindicales, después de pasar por varios tests, que nos hicieron los sicólogos según nos dijeron  en el sindicato, algunos pasamos el test diciendo cualquier cosa, por ejemplo una de las preguntas decía. “Si usted tendría que  elegir ser: dirigente sindical, dirigente político o pastor evangelista” y yo le puse “pastor evangelista” y así otras, la cuestión es que pase el test con un alto puntaje. El otro compañero de la línea 26 que pasó el test fue Patricio “el paraguayo” Arias, José el “pipi” Montes de la Empresa Liniers línea 88, el compañero José Vinay de la línea 12,  “el muñeco” José Luis Rodriguez de la línea 70, Angelini de la línea 5, Fernando Palomino de la 86, Leoncio “el mono” Fernandez de la 148, Vicente Ares de la 297, Pedro Bussi y José Giampaoli de Chevallier, Julio Farias de Costera Criolla, Santiago Amico de la 182, Ricardo Cabrera de la Provincia del Chaco, Cirilo Pérez y Eusebio Gómez de Corrientes y varios compañeros mas del interior del país.

 

 El curso de capacitación se realizó en la Colonia 22 de Agosto en Ituzaingo, algunos de los que pasamos por el curso quedamos como adscriptos, una de las primeras tareas que realizamos fue ir a  las empresas de cada Zona para afiliar compañeros, los militares habían caducado las afiliaciones de todos los sindicatos, esto nos permitió conocer las líneas de todas las Zonas, Oeste, Norte, Sur y Capital Federal.

 

En la delegación Zona Sur, que en ese tiempo estaba en la calle Bosch al 200 al lado de la estación Avellaneda, se había producido un conflicto  entre el jefe de la delegación el tano José Gallucci de la línea 186 y el que vendría a ser algo así como  el segundo jefe, el gallego Manuel Calvo de la Empresa Tomás Guido línea 9, como suele ocurrir en la UTA, los problemas son por la disputa del sillón más cómodo, aunque en este caso también se mezclaban algunos problemas políticos, años 79 y 80 algún sector de los militares intentaban armar una corriente político sindical, uno de ellos fue el general Acdel Vilas, este tenía un referente que se llamaba Agustín Soria por entonces delegado de Transportes Sur Nor línea 15 él estaba trabajando para conseguir afiliados para su agrupación  en la delegación de la UTA Zona Sur a la cual pertenecía la línea 15, no puedo asegurar que el gallego Manolo simpatizaba  con esa corriente, pero lo que si era muy yunta con Soria, aunque esto es normal que los adscriptos o encargados de delegación traten de conseguir el respaldo de los delegados de su zona por si las “moscas” alguien le quiere sacar el banquito.

 

Un día me llama el Turco Azar, presidente de la UTA y me dice, “te voy a mandar a la Zona Sur por que hay un quilombo con los dos boludos que están ahí, anda y fíjate como viene la mano, cuando yo te llame vienes  y me pasas el “informe” y de paso vas conociendo el manejo de las delegaciones, imagínense me enviaba de alcahuete y además muy peligroso ya habían desaparecido de la zona dos compañeros Alejo y Caballero yo le dije que lo iba a pensar, este tema lo consulte  en la dirección Sindical del Partido Comunista al cual me había afiliado un compañero del turno mañana del mismo coche que trabajaba yo  en Transportes Centenera se llamaba  Miguel Cascallares en diciembre de 1976, los compañeros del partido me dijeron que sería muy importante de que fuera, que desde ahí podría organizar mejor a los compañeros del gremio y, me pusieron un contacto de mucha confianza, era el compañero Néstor Montenegro, el era uno de los delegados organizadores de la Coordinadora Interlineas, uno de los cuatro compañeros que cayeron presos en el año 1975, con Néstor nos veríamos en la casa de un médico afiliado al Partido que vivía a pocas cuadras del galpón de la empresa línea 26, yo le avisaba al medico y él se comunicaba con Néstor.

 

Así las cosas comencé mi tarea en la delegación UTA  Zona  Sur,  a los pocos días me di cuenta de que todos me hacían el vacío, me ignoraban, claro yo venía de una línea de Capital Federal y ellos pensaban que carajo tenía que hacer yo en la delegación Zona Sur, el jefe Gallucci me dio la tarea de atender el mostrador de la entrada donde llegaban muy pocos compañeros, a veces a preguntar algo sobre su recibo de sueldo o alguno que la empresa lo había suspendido, si era tema del recibo me lo dejaban para revisar si le habían pagado bien o no y al otro día pasaban a buscarlo, cumpliendo esta tarea es que conocí al compañero Rogelio González  que en ese entonces trabajaba en la línea 178 y al compañero Damian Manso de la 98, los dos afiliados al PC.

 

 Si era tema de suspensión la mayoría de los casos los resolvía Gallucci con la empresa o los abogados del sindicato los hermanos Jorge y Carlos Anzorreguy y una Dra, que no me acuerdo si era la esposa de alguno de ellos o la cuñada, yo siempre estaba en el mostrador de entrada, si estaba Gallucci o el gallego Manolo los compañeros pasaban a las oficinas de atrás a tomar mate y charlar con ellos, la cuestión es que yo cada día que pasaba  me sentía  cada vez mas incomodo.

 

De vez en cuando aparecía  un  trajeado, que al principio yo creí que era un  abogado de alguna empresa, un  día le pregunte al  gallego Manolo, ché quien carajo  es ese  tipo que viene y habla con el tano a puertas cerradas y, el gallego me dijo  “hacete el boludo que este es de los servicios y solo habla con el garca del tano”, bueno calculen que si ya venía incomodo con las que estaba pasando ahora definitivamente me quería ir a la mierda.

 

En uno de esos días estando yo solo en la delegación, al gallego Manolo lo habían trasladado a la UTA Central, aparecen los compañeros de Micro Ómnibus  Puerto línea 20, todos con una bronca bárbara, se había vendido la empresa, la había comprado el Polaco Scarlatiuk de la Caraza línea 188 pero trajo todos los coches con el personal y a ellos no los tomó la nueva empresa, así que me querían linchar por que nadie hizo nada y ellos ya habían hecho la denuncia en el sindicato,  les tuve que explicar que yo hacía poco que estaba  y que es el jefe Gallucci  el que maneja esos temas.

 

 Los de la 20 entraron y ocuparon la delegación yo les dije que se quedaran todo lo que quisieran que el sindicato es de los trabajadores, al toque trajeron una olla, yo saque unos mangos de mi bolsillo y les dí para que compraran algo de carne y mercadería, hicimos una asamblea con los compañeros y sus dos delegados  Torlaschi y Miragalla  mas  otros muy combativos como doña Carmen empleada administrativa de la antigua línea veinte y otro compañero de apodo Tincho, resolvieron agarrar los viejos colectivos y salir a recaudar fondos mezclados con la nueva empresa, así fue un par de días hasta que la policía incauto todos los coches de la vieja línea 20 y ahí si quedamos todos en bolas sin un mango, al otro día me llama el turco Azar y me dio una reprimenda por que según él me había encargado que no me metiera en ningún kilombo, yo le explique como vino la mano y que Gallucci se había “borrado” el día que vinieron los de la 20.

 

Al otro día cuando voy para abrir la puerta de la delegación se me trabó la llave y no la pude abrir, llegaron un par de compañeros de la 20 y al ratito llegó Gallucci y me dijo “vos anda  a verlo al turco, por que te levantaron el permiso gremial”, bueno con la bronca que le tenía al tano Gallucci si no estaban los compañeros de la 20 que se pusieron en el medio nos hubiéramos agarrado a piñas.

 

Al día siguiente me presenté a tomar servicio en la línea y el mismo día 26-6-81, me llego el telegrama con el raje del sindicato, todavía lo conservo en mi poder al telegrama.

Cuando subí al coche 55 de la 26 y empecé a cortar boletos me sentí liberado, como que al salir del sindicato me saqué   una pesada carga de encima y pude respirar nuevamente un aire fresco de libertad, pero al mismo tiempo comprendí que había que luchar sin descanso  para cambiar esa forma de sindicalismo tranza con las ptronales.

 

El 7 de marzo de 1982, me despiden de la línea 26, el motivo fue que sin  delegado  paramos  la línea  para pedir  la libertad  del compañero Víctor Rojas Santa Cruz trabajador de la empresa, que había caído preso en la comisaría 46 por defender a un pasajero que a su vez el pasajero le habría dicho a un  policía, que le indicó al chofer que cerrara la puerta delantera del colectivo,  algo así como “anda  a lavarte  el C”, cuando llego a la terminal de Retiro otro policía que estaba viajando de particular se identifico y los llevaron presos a los dos, demás esta decir que el pasajero fue a parar al hospital y nuestro compañero si no hacíamos la movida y parar la línea no sabemos como las hubiera pasado.

 

Echado del sindicato y de la empresa, empecé el peregrinaje que solo entenderán  aquellos que fueron despedidos de sus trabajos  con el honorable titulo de “sindicalista”.

Leído 157 veces Modificado por última vez el Lunes, 05 Octubre 2020 00:45

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